ChristianaCare

Se requiere que todos los visitantes usen mascarilla.

Por la seguridad contra COVID-19, se requiere que todos los visitantes a las instalaciones de ChristianaCare usen mascarilla. Esto incluye a visitantes que están vacunados. Antes de llegar, sírvase leer las normas de visitas.

A partir del 23 de agosto, se requiere que todos los visitantes a los hospitales estén vacunados o tengan un resultado negativo de una prueba de COVID-19.

  • Pacientes hospitalizados en los hospitales de Christiana, Wilmington, y Union pueden recibir a un visitante entre las 10 de la mañana y las 8 de la noche.
  • Una persona de apoyo podrá acompañar a los pacientes a sus citas para cirugía ambulatoria. Las personas de apoyo deben de tener 16 años o más.
  • Todos los visitantes/personas de apoyo para citas quirúrgicas deben mostrar prueba de vacunación O un resultado negativo de una prueba de COVID-19 realizada en las últimas 72 horas.

Antes de visitar, hagan clic aquí para más detalles acerca de las visitas.

Visiten coronavirus.delaware.gov o cecilcountyhealth.org para sitios cercanos de vacunación y de pruebas.

Preguntas frecuentes sobre uroginecología

¿Qué es un uroginecólogo?


Un uroginecólogo es un médico que se especializa en el tratamiento de mujeres que tienen diversos trastornos del piso pélvico. En ocasiones, a este especialista también se lo llama urólogo de mujeres.

Antes de que se creara la especialidad de uroginecología, las mujeres que tenían trastornos del piso pélvico solían tener que visitar a varios especialistas y recibir tratamiento por problemas en el aparato urinario, el aparato gastrointestinal y el aparato reproductor de forma independiente. Un uroginecólogo puede controlar todas estas afecciones de manera integral.

Además de completar la escuela de medicina, un uroginecólogo debe haber completado un programa de residencia de cuatro o cinco años en urología u obstetricia y ginecología, además de una beca intensiva de tres años en medicina pélvica femenina y cirugía reconstructiva.

¿Qué es el piso pélvico?


El piso pélvico está formado por los músculos, los ligamentos, los tejidos conectivos y los nervios que sostienen vejiga, el útero, la vagina y el recto, y ayuda a que estos órganos pélvicos funcionen.

¿Cuáles son las causas de los trastornos del piso pélvico?


Los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health) calculan que un tercio de las mujeres en los Estados Unidos experimentarán trastornos del piso pélvico en su vida. El parto, levantar objetos muy pesados de forma repetida, las enfermedades crónicas y la cirugía pueden debilitar el piso pélvico. Los factores hereditarios también pueden contribuir.

Si bien los trastornos del piso pélvico son más frecuentes a medida que se envejece, no son inevitables. Según la gravedad de su afección, hay diversos tratamientos disponibles para minimizar los síntomas o reparar el daño.

¿Cómo se diagnostican estas afecciones?


Además de un historial integral y un examen físico, nuestros médicos también pueden valerse de varios tipos de evaluaciones, entre otras:

Urodinámica: Se coloca un pequeño catéter en la vejiga de la paciente para medir la presión en la vejiga y la uretra mientras la vejiga está llena con agua. La paciente responde una serie de preguntas para ayudar a determinar cuánto puede aguantar su vejiga; después la paciente orina y se evalúa la cantidad de orina. La prueba no es dolorosa y dura aproximadamente 20 minutos. La paciente puede interrumpir la prueba en cualquier momento.

Cistoscopia: Se inserta una pequeña cámara en forma de tubo a través de la uretra para observar detalles de la vejiga que son difíciles de ver con una radiografía. El cistoscopio es flexible y no es más grande que un catéter. La cámara está conectada a un monitor para que la paciente también pueda ver el interior de su vejiga. La prueba no es dolorosa y dura aproximadamente 5 minutos. La paciente puede interrumpir la prueba en cualquier momento.

Análisis de orina: La orina de la paciente se controla en cada visita para garantizar que no tenga una infección.

Ecografía de vejiga: Se toma una imagen de la vejiga de la paciente en cada visita para garantizar que la vacíe por completo. Este procedimiento no es invasivo ni doloroso.

Ecografía endoanal: Una pequeña sonda ecográfica se inserta suavemente una pulgada dentro del recto para ver si el esfínter anal está intacto.

Evaluación de los músculos pélvicos: Se realiza un examen físico o se usa un dispositivo de control electrónico para evaluar la capacidad de la paciente de contraer los músculos pélvicos.

Manometría anorrectal: Un pequeño balón se coloca en el recto para medir la fuerza y la capacidad del recto para contener las deposiciones. Si bien resulta incómoda, esta prueba no es dolorosa y dura solo unos minutos. La prueba se puede interrumpir en cualquier momento.

Radiología: Se pueden usar diversas radiografías, según corresponda, para ayudar al diagnóstico.


¿Cómo se tratan estas afecciones?


Una vez que los médicos determinan la causa del trastorno del piso pélvico, pueden brindar diversas opciones de tratamiento, que incluyen:




  • medicamentos;

  • Fisioterapia

  • modificación de la conducta;

  • medicina alternativa;

  • reconstrucción del piso pélvico con técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas y más complicadas. Las especialidades incluyen cirugía vaginal, abdominal, laparoscópica y robótica con la tecnología da Vinci.


Para obtener más información sobre las opciones de tratamiento, consulte las afecciones médicas específicas que figuran en la página principal.