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Disfunción de los músculos del piso pélvico

La disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico es una de las causas más frecuentes del dolor pélvico. Es similar a los calambres intensos que podría experimentar en la pierna o en otra parte del cuerpo.

Una paciente con disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico experimenta contracciones repentinas e involuntarias de los músculos elevadores del ano, o músculos del piso pélvico, que sostienen a la vejiga, el útero, la vagina y el recto en su lugar como una hamaca. Estos espasmos también se producen en los músculos del obturador interno, que controlan la rotación de la pierna y están estrechamente relacionados con los músculos elevadores del ano.

Las pacientes con disfunción de los músculos del piso pélvico suelen tener un evento que provoca dolor, como una cirugía, un accidente automovilístico o un parto vaginal traumático. También pueden estar en situaciones de estrés. Las pacientes que tienen cistitis intersticial, endometriosis, vulvodinia o fibromialgia también parecen más susceptibles. No está claro si estas otras afecciones desencadenan los espasmos del piso pélvico o viceversa.

¿Cuáles son las causas de la disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico?


Se cree que la acumulación de ácido láctico en los músculos privados de oxígeno cumple una función en la causa de los espasmos.

El ácido láctico es el producto derivado del cuerpo que convierte los alimentos en la energía que los músculos necesitan para funcionar. Cuando los músculos se contraen, queman oxígeno. Si la contracción continúa de forma involuntaria, como sucede durante un espasmo, finalmente, los músculos comienzan a funcionar sin oxígeno. Esto desencadena una acumulación de ácido láctico que irrita aún más los músculos. Esta irritación hace que los músculos se contraigan aún más y provoca más acumulación de ácido láctico. Este ciclo vicioso provoca un empeoramiento progresivo de los síntomas.

¿Cuáles son los síntomas de la disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico?


Las pacientes experimentan diversas quejas, que incluyen:


  • dolor pélvico crónico que se irradia a la ingle, el abdomen y la espalda;

  • relación sexual dolorosa;

  • necesidad imperiosa o frecuente de orinar;

  • ardor al orinar;

  • incontinencia urinaria;

  • ardor vaginal;

  • períodos menstruales dolorosos;

  • dificultad para defecar y estreñimiento.


Es posible que las pacientes también sientan que experimentan infecciones de la vejiga recurrentes, con síntomas como el ardor mientras orinan, micción frecuente y una fuerte necesidad imperiosa de orinar. Si embargo, si presentan disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico, un análisis de laboratorio no revelará ninguna bacteria causante de infecciones en la orina.

También pueden tener otras afecciones dolorosas, como vulvodinia, cistitis intersticial, síndrome de colon irritable, endometriosis y fibromialgia.

¿Cómo se diagnostica la disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico?


La disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico se diagnostica principalmente con una revisión de sus antecedentes médicos familiares y un examen físico. También se realiza una evaluación minuciosa para detectar cualquier afección dolorosa relacionada. También se puede realizar una IRM para descartar problemas en la anatomía.

¿Cómo se trata la disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico?


Dado que las pacientes con disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico pueden sufrir muchas afecciones dolorosas diferentes, a veces, consultan a varios médicos para recibir tratamiento. Los médicos de nuestro centro están entrenados para identificar las diversas afecciones y ofrecer una gama de opciones de tratamiento. Hay muchas opciones de tratamiento, y una combinación de ellas suele ser necesaria. Estos incluyen:


  • Relajantes musculares. Estos medicamentos están disponibles en forma oral o de supositorio. Los medicamentos orales pueden provocar sedación y otros efectos secundarios. Los supositorios que se colocan en la vagina o en el recto pueden minimizar estos efectos secundarios.

  • Restablecer el tono normal del piso pélvico. Este enfoque es fundamental para controlar la disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico. Un fisioterapeuta especialista en esta afección puede enseñarle las técnicas para aliviar los síntomas. La terapia incluye técnicas para ayudarla a relajarse y a restablecer la postura y los mecanismos del cuerpo normales. Es posible que sea necesario realizar diversos ejercicios, pero los resultados son excelentes.

  • Tratamiento de afecciones relacionadas. El tratamiento de otros problemas médicos que se presentan junto con la disfunción de los músculos de tono alto del piso pélvico puede mejorar la recuperación.

  • A veces, se justifican otras opciones, como el tratamiento con inyecciones y la cirugía.