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Incontinencia fecal

La incontinencia fecal es la pérdida involuntaria de materia fecal o gas. Generalmente se denomina “aflicción silenciosa” porque las personas se sienten muy avergonzadas para hablar del problema con un médico. Los escapes pueden ser angustiantes porque son imprevisibles, difíciles de ocultar y el olor asociado puede estropear situaciones sociales.

La incontinencia fecal es más común de lo que la mayoría de la gente piensa, con hasta un once por ciento de las personas que lo padecen. Es uno de los motivos más comunes por el que las personas ingresan en residencias de ancianos.

¿Qué provoca la incontinencia fecal?


Las causas de la incontinencia fecal incluyen cambios en la consistencia de la deposición, daño de los nervios o músculos en la pelvis y otros problemas anatómicos.

El control de los intestinos se torna más difícil a medida que la consistencia de la defecación se afloja. El gas es más difícil de controlar que la deposición floja, y la deposición floja es más difícil de controlar que la deposición formada y sólida.

El control normal del intestino requiere que uno sienta que la deposición está llegando al recto y al ano. Los nervios y los músculos que controlan el recto, el ano y el piso pélvico deben estar intactos para que esto suceda. Si están dañados, se puede producir incontinencia.

Las protuberancias en el ano también pueden ocasionar esta afección. Esto incluye hemorroides y prolapso rectal, que es cuando parte del recto cae fuera de lugar y a veces sobresale del ano.

¿Cuáles son los síntomas de la incontinencia fecal?



  • Pérdida involuntaria de materia fecal o gas al toser, reírse o participar en otras actividades.

  • Sensación de muchas ganas de defecar o liberar gas e incapacidad para controlarlo.

  • Manchas de materia fecal o materia fecal en la ropa interior a pesar de que la persona no sintió que se le había escapado una deposición.

  • Rechazo de eventos sociales y cancelación de participación en actividades favoritas por los escapes o temor a los escapes.

  • Se evita el uso de traje de baño o prendas de colores claros por los escapes o temor a los escapes.


¿Cómo se diagnostica la incontinencia fecal?


Nuestro equipo revisará sus antecedentes médicos, realizará un examen físico y ejecutará pruebas. A veces, es necesario realizar estudios radiológicos.

¿Cómo se trata la incontinencia fecal?


Existen muchas opciones para tratar la incontinencia fecal, y por lo general, se usa una combinación de terapias. Las opciones incluyen:


  • No hacer nada. Algunos pacientes deciden que su problema no es lo suficientemente grave como para requerir un tratamiento.

  • Medicamentos. Existen medicamentos disponibles para tratar las distintas causas de la incontinencia. Nuestro personal le ayudará a determinar cuál es el mejor según sus necesidades.

  • Fortalecimiento de los músculos del piso pélvico y el esfínter anal. Podemos enseñar a los pacientes ejercicios para fortalecer los músculos que controlan la liberación de la defecación. Este enfoque puede corregir los síntomas leves y mejorar considerablemente la incontinencia fecal grave. Aprender las técnicas correctas puede ayudar a maximizar los resultados.

  • Control de la conducta. Las comidas y bebidas pueden afectar el control del intestino. La eliminación o reducción de endulzantes artificiales y lactosa puede ayudar. El equilibrio adecuado de líquidos y fibra también es importante para la consistencia de la deposición.

  • cirugía; Hay muchas opciones quirúrgicas disponibles, incluida la corrección de hemorroides y la reparación de los músculos del esfínter desgarrados.

  • Estimulación de los nervios del intestino Esto se logra con la colocación de un implante que es similar a un marcapasos. El procedimiento, llamado neuromodulación sacra, consiste en colocar un generador en la nalga y conectarlo con un cable ubicado cerca del nervio sacro, que viene de la vejiga. El generador envía impulsos eléctricos para reducir la velocidad de las señales que provocan la micción frecuente. Este procedimiento para pacientes ambulatorios es una opción atractiva para los pacientes cuya afección no ha mejorado con tratamientos convencionales.