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Prolapso

El prolapso es el descenso de un órgano dentro o fuera de la vagina. Los órganos que pueden desprenderse de su posición normal incluyen la vejiga, el útero y el recto. La parte superior de la vagina misma también puede colapsar hacia la parte inferior.

El prolapso es excepcionalmente frecuente. Un estudio de una gran población publicó en la revista médica de obstetricia y ginecología (Obstetrics and Gynecology) que se calcula que el 64 por ciento de las mujeres sufre algún grado de esta afección. Sin embargo, según otro estudio publicado en la misma revista, solo aproximadamente el once por ciento suele realizarse al menos una cirugía para solucionar el problema.

¿Cuáles son las causas del prolapso?


El prolapso se produce cuando los músculos y los ligamentos que suelen sostener estos órganos en su lugar se estiran, se desgarran o se fracturan. Esto puede suceder durante el embarazo o el parto. Levantar objetos muy pesados de forma repetida, la tos crónica o el estreñimiento pueden contribuir. Las mujeres pueden tener más probabilidades de sufrir la afección si otros familiares la han tenido.

¿Cuáles son los síntomas del prolapso?



  • Una sensación de caída en la vejiga, el recto, el útero o la vagina

  • Una sensación de hinchazón o presión en la pelvis o la vagina

  • Una sensación de sentarse sobre algo que se supone que no está allí

  • Una protuberancia a través de la abertura de la vagina

  • Dificultad para vaciar la vejiga o los intestinos

  • Dolor en la parte inferior de la espalda o el abdomen

  • Aumento en la secreción vaginal

  • Disfunción sexual, incluidas las relaciones sexuales dolorosas o difíciles

  • Desarrollo de otros trastornos del piso pélvico, que incluyen incontinencia urinaria o intestinal, vejiga hiperactiva e infección recurrente de la vejiga


El prolapso puede ser peor en algunos momentos que en otros. Por ejemplo, los síntomas suelen ser más pronunciados después de realizar una actividad extenuante o al esforzarse a causa del estreñimiento. La gravedad y la presión también tienden a empeorar el prolapso al final del día. Recostarse o descansar suelen hacer que los síntomas sean menos perceptibles.

¿Cómo se diagnostica el prolapso?


Un médico realiza un examen físico en el que presta especial atención a la pelvis y la vagina. Las pacientes harán fuerza, toserán o pujarán durante este examen para que el médico pueda ver el prolapso. Las pacientes también pueden pujar de pie, ya que, a veces, el prolapso es visible solo en posición vertical. En circunstancias poco frecuentes, se pueden usar radiografías.

¿Cómo se trata el prolapso?


Por lo general, hay cuatro opciones:


  • No hacer nada. El prolapso no es una emergencia quirúrgica. Las complicaciones potencialmente mortales son poco frecuentes. Las pacientes pueden tomar sus propias decisiones de tratamiento según la gravedad de su afección.

  • Fortalecer los músculos del piso pélvico. Podemos enseñarles a las pacientes a hacer ejercicios para fortalecer estos músculos. En los casos leves, esto puede evitar que el prolapso vaginal empeore. Aprender las técnicas correctas puede ayudar a maximizar los resultados.

  • Insertar un pesario. Un pesario es un aparato plástico que sostiene a la vagina prolapsada en su lugar a fin de aliviar los síntomas. Un médico puede insertarlo en la vagina durante una visita al consultorio. Se trata de un tratamiento a largo plazo no quirúrgico. También puede ser una solución a corto plazo para aliviar los síntomas hasta que la paciente pueda programar la cirugía.

  • cirugía; Esta opción puede reparar el prolapso. No obstante, el enfoque quirúrgico dependerá de muchos factores. Las pacientes participan de forma activa para ayudar al médico a decidir el método de operación. Las opciones incluyen una incisión abdominal, el uso de instrumentos laparoscópicos para reducir el tamaño de la incisión abdominal o la operación a través de la vagina. La cirugía también puede implicar la reconstrucción del tejido propio de la paciente o el uso de material de injerto para fortalecer la reparación.