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ChristianaCare

Programa de Trasplante Renal

Atención posterior al trasplante

Nuestro equipo se asegura de que reciba el mejor cuidado posible durante todo el proceso de donación. Los miembros de nuestro equipo de atención lo acompañan en cada paso.

La duración de su hospitalización y recuperación en el Christiana Hospital dependerá de la velocidad de recuperación de cada donante y del tipo de procedimiento realizado (extirpación abierta tradicional o laparoscópica del riñón), aunque la hospitalización habitual es de cuatro días. Debido a que la velocidad de recuperación varía en gran medida entre una persona y otra, asegúrese de pedirle al equipo de trasplante una estimación de su tiempo de recuperación particular.

Después de dejar el hospital, por lo general, el donante sentirá hipersensibilidad, comezón y un poco de dolor mientras la incisión continúa sanando. En general, no se recomienda levantar pesos pesados hasta alrededor de seis semanas después de la cirugía. Asimismo, se recomienda que los donantes eviten los deportes de contacto en los que podría dañarse el riñón restante. Es importante que el donante hable con el equipo de trasplante sobre las mejores formas de regresar lo más rápido posible a un buen estado físico.

Los miembros del equipo de trasplante están disponibles después de que los pacientes regresan a su hogar para proporcionar información adicional y responder preguntas.

Cómo cuidarse uno mismo

Poco después de la cirugía y durante su internación, su equipo de trasplante le enseñará más sobre cómo tomar los nuevos medicamentos. Aprenderá cuándo tomar sus medicamentos, cómo tomarlos, qué sucede si olvida una dosis y cuáles son los efectos secundarios que podrían provocar.

¿Cómo afecta la donación en vivo al donante?

Los donantes pueden llevar una vida normal con un solo riñón. Siempre que el donante se evalúe de forma exhaustiva y reciba la aprobación para donar, puede llevar una vida normal después de la cirugía. Cuando se extirpa el riñón, el riñón normal que quede aumentará de tamaño para compensar la pérdida del órgano donado.

El ejercicio físico es saludable y bueno para usted. No obstante, es importante que las personas con un solo riñón tengan cuidado y lo protejan de una lesión. Algunos médicos consideran que lo mejor es evitar los deportes de contacto como fútbol americano, boxeo, hockey, fútbol, artes marciales o lucha. Usar equipos de protección como chalecos acolchados debajo de la ropa puede ayudar a proteger al riñón contra una lesión cuando practica deporte. Esto puede ayudar a disminuir el riesgo, pero no lo eliminará. Hable con el equipo de trasplante o su proveedor de atención médica si desea practicar deportes de contacto.

En cuanto a lo emocional, ¿qué puedo esperar después de donar un riñón?

De acuerdo con la investigación realizada por la Fundación Nacional del Riñón (National Kidney Foundation, NKF), los donantes en vida suelen informar una amplia gama de sentimientos encontrados, desde alegría y alivio hasta ansiedad y depresión.

El proceso desde la evaluación hasta la cirugía puede consumir tanto tiempo que los donantes no siempre tienen el tiempo para procesar todo lo que están sintiendo. Es normal que estas emociones tomen control después de que se lleven a cabo la donación y el trasplante.

Por lo general, los donantes en vida dicen que su experiencia es positiva. Hay distintos estudios que indican que entre el 80 % y el 97 % de los donantes dicen que, en retrospectiva, volverían a tomar la decisión de donar.

Sin embargo, la preocupación sobre el resultado del receptor (así como acerca de la recuperación del donante) puede contribuir al desarrollo de sentimientos de ansiedad y los donantes podrían informar una sensación de “decepción” con posterioridad.

Los sentimientos de depresión no son poco comunes entre los donantes en vida, incluso aunque tanto el donante como el receptor estén bien.

La NKF también informó que, si bien falta una gran cantidad de datos sobre estas cuestiones, algunos estudios han revelado los siguientes resultados psicológicos:

  • Menos del 1 % se arrepintió de la decisión
  • Entre el 3 % y el 10 % informaron sentir depresión
  • El 10 % informó “conflictos familiares”
  • El 7 % informó trastornos de ansiedad
  • El 16 % estaba preocupado por las consecuencias financieras negativas de la donación
  • Entre el 3 % y el 15 % estaban preocupados por un impacto negativo en su salud

Estadísticas proporcionadas por la Fundación Nacional del Riñón (National Kidney Foundation).

Se recomienda que los donantes en vida que están luchando contra estos problemas:

  1. Hablen con el trabajador social del equipo de trasplante para obtener consejos.
  2. Buscar asesoramiento profesional u otro tipo de ayuda externa para manejar emociones difíciles.
  3. Hablar con otros donantes en vida que puedan darle apoyo si han experimentado los mismos sentimientos.

Si está teniendo sentimientos encontrados en algún momento después de donar, debería:

  • Informar a su equipo de trasplante cómo se siente tanto física como emocionalmente durante sus visitas de seguimiento.
  • Hablar con el trabajador social especializado en trasplantes para recibir apoyo y orientación.
  • Buscar asesoramiento profesional u otro tipo de ayuda externa para manejar emociones difíciles.
  • Hablar con otros donantes en vida que puedan darle apoyo si han experimentado los mismos sentimientos.

¿Cuáles son los riesgos a largo plazo de la donación?

También tendrá una cicatriz por la operación del trasplante, el tamaño y la ubicación de la cual dependerá del tipo de operación que se haya realizado (es decir, abierta o laparoscópica).

Algunos donantes han informado problemas a largo plazo con dolor, daño nervioso, hernia u obstrucción intestinal. Parecería que estos riesgos son raros, pero en este momento no existen estadísticas nacionales sobre la frecuencia de estos problemas.

Además, las personas con un solo riñón pueden tener más riesgo de tener:

  • presión arterial alta;
  • proteinuria;
  • función renal reducida.

Debería conversar sobre estos riesgos con su equipo de trasplante y solicitar las estadísticas específicas del centro con relación a estos problemas.

Si está interesado en ser examinado como posible donante vivo, comuníquese con nuestro programa de donantes vivos al llamar al 302-623-3866 para comenzar con el proceso.