Los expertos recomiendan que coloque el moisés o la cuna del bebé en su habitación durante al menos los primeros seis meses. No solo es conveniente para las madres que están amamantando, sino que también ayuda significativamente a reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), según la Academia Estadounidense de Pediatría.
Los bebés deben dormir sobre una superficie firme con una sábana bien ajustada. La cuna debe estar vacía. No ponga almohadas, protectores blandos, mantas ni animales de peluche. Envolver a un recién nacido puede generar una sensación de seguridad. Dado que los recién nacidos no pueden regular la temperatura de su cuerpo, busque señales de que el bebé tiene calor, como cabello húmedo, piel enrojecida y sarpullido por calor.
Envueltos o no, los bebés deben dormir boca arriba para reducir el riesgo de SIDS. Su rostro y cabeza deben permanecer descubiertos.
No duerma nunca con el bebé sobre ninguna superficie, ni siquiera en su cama. El niño podría asfixiarse con una manta, o caer entre el colchón y la cabecera. Manténgase despierta mientras amamanta.